lunes, 20 de marzo de 2017

Mujer y vino. Cuestión de tópicos


Dividir los millones de consumidores de vino en sólo dos grupos (hombres y mujeres) y generalizar sobre sus comportamientos como si no hubiese un mañana, es indicativo de nuestras, al parecer eternas, ganas de poblar de tópicos el mapa del “¡como son!” [siempre l@s del otro sexo, claro].

Obviamente es veneno puro para el éxito del marketing que se tenga una idea excesivamente simplificada de los consumidores. Es justamente el objetivo de la segmentación de mercado la búsqueda de un equilibrio entre la complejidad y la simplificación en la identificación de los públicos objetivo del marketing. Los segmentos, en caso de haberlos, son de una relativa homogeneidad interna, pero diferentes entre ellos. Todo ello sobre una base empírica que permita caracterizar el comportamiento de los consumidores y, por consiguiente, no depender de tópicos (tan abundantes en cuestión de género).

Algunos de los tópicos los hemos escuchado (pensado) todos (¿y todas?): las mujeres beben más blancos y rosados que tintos; les gustan más los vinos afrutados y ligeros; son público objetivo para vinos de baja graduación alcohólica; que burbujitas sí; que la presentación bonita... Podríamos alargar la lista.

Pues bien, la evidencia empírica no da abasto para sostener alegremente todas estas afirmaciones. Va a ser que el consumo de vino de las mujeres es tan complejo y diverso como lo es el consumo de vino en general. Hay mujeres aficionadas al tinto seco y denso; puede haber alguna que no toma vino tinto por no mancharse los dientes (aquí va otro tópico: la mujer y su preocupación estética), pero hay muchas otras que les importa esto bien poco; la mujer moscovita probablemente tenga hábitos diferentes de otra socializada en Kenia; y la mujer fina y culta en la galería de arte puede empuñar una cerveza doble malta.

Demasiadas diferencias como para simplificar y dividir la humanidad en solo dos grupos. En otras palabras: las mujeres no son un segmento de mercado, sus pautas de consumo carecen de homogeneidad interna.


D.G.

lunes, 13 de marzo de 2017

Adelantada primavera en el viñedo


Llega la primavera y la actividad de la savia se incrementa, con lo que un nuevo ciclo comienza. Muchas yemas han dejado su estado algodonoso y han empezado su desarrollo. Se inicia la brotación, se extienden las primeras hojas, con sus múltiples funciones como transpiración, respiración y fotosíntesis. La tierra se ha labrado y abonado, eliminando malas hierbas e  insectos nocivos, aireamos el suelo para favorecer un nuevo crecimiento de las raíces y la reactivación de la vida en el mismo. Es una época delicada ya que estos brotes son el punto de partida de los futuros pámpanos y racimos por lo que debemos estar atentos a las condiciones climáticas, que influirán directamente en el  estado sanitario del viñedo.

F. D.

lunes, 6 de marzo de 2017

25º aniversario de la D.O. Tacoronte-Acentejo (1992-2017)




En este 2017 se cumplen nada menos que veinticinco años de la constitución de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo; la pionera en el archipiélago canario. Un período de brillante recorrido que tuvo su germen en las Jornadas Vitivinícolas de la Alhóndiga de Tacoronte en la década de los ochenta del pasado siglo, cuando un grupo de viticultores y bodegueros de la zona solicitó a las autoridades del momento que lucharan frente al fraude continuo al que se enfrentaban sus vinos, debido principalmente a la introducción de vino foráneo que se vendía como vino propio del país a bajos precios en la zona.

El impulso inicial surgido como una demanda del propio sector, contó desde el primer momento con el apoyo incondicional de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, el Cabildo Insular de Tenerife y el Ayuntamiento de Tacoronte. Paulatinamente se fueron superando los distintos exámenes para pasar de la “Denominación Específica” provisional a la “Denominación de Origen” definitiva avalada en aquel entonces por el Ministerio de Agricultura del estado español. Un recorrido realizado entre 1986 y 1992  y que ahora abarca como territorio vitivinícola con Denominación de Origen los siguientes nueve municipios de la isla: Santa Úrsula, La Victoria de Acentejo, La Matanza de Acentejo, El Sauzal, Tacoronte, La Laguna, Tegueste, El Rosario y Santa Cruz  de Tenerife.

Estos veinticinco años han supuesto una brillante trayectoria para los vinos de la comarca que pasando por distintas etapas de mejoras continuadas han sabido posicionarse en los distintos mercados y llegar a ser orgullo y bandera de la población local, así como, del propio sector vitivinícola en la región. Un recorrido que va aunando esfuerzos productivos, culturales, paisajísticos y medioambientales y en el que han sido protagonistas principales las distintas generaciones de viticultores y bodegueros de la comarca. En la actualidad, Tacoronte-Acentejo cuenta con 40 bodegas, 1915 socios-viticultores que cultivan con esmero las 1015 Has. de viñedo distribuidos en las 7385 parcelas a lo largo de toda la comarca vitivinícola desde la cumbre hasta la costa.

Este 2017 se presenta como un año de reconocimientos y actividades diversas destinadas a celebrar tal efeméride a lo largo de todo el territorio de la comarca vitivinícola, recordando a todos el origen y la calidad de los vinos Tacoronte-Acentejo, y haciendo llegar al consumidor toda el patrimonio cultural que existe dentro de una botella de nuestro vino.

Santi S.